Austrinus

Austrinus es el sitio de astronomía de Farid Char. Fue inaugurado el 25/11/2000 y su nombre significa "austral" o "del sur", en latín.

El nombre sirve para identificar mejor el origen de sus contenidos, creados desde el hemisferio Sur: 23°39' S y 70°25' O (Antofagasta, Chile).

En astronomía, el nombre está presente en la constelación Piscis Austrinus.

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Sobre Austrinus ⎹ Condiciones de uso.


Modelos culturales y filosóficos

Mitos y cosmovisiones antiguas

Visión Egipcia: El origen del mundo se inició en el Nun, un océano primordial y caótico de aguas oscuras. De este mar emergió una colina (Benben) sobre la cual apareció la primera deidad (Atum o Ra), iniciando el ordenamiento del cosmos y la creación de los demás dioses y del mundo terrestre.

Visión Maya: Documentada en el Popol Vuh, describe un estado inicial de calma y silencio sobre las aguas. Los dioses creadores (Tepeu y Gucumatz) hicieron emerger la Tierra, las plantas y los animales. Tras varios intentos fallidos con barro y madera, crearon finalmente a la humanidad a partir del maíz.

Visión Nórdica: En el principio existía el abismo Ginnungagap, situado entre Niflheim (reino del hielo) y Muspelheim(reino del fuego). Al derretirse la escarcha por el calor, nació el gigante Ymir. A partir de su desmembración, los dioses crearon las distintas partes de la Tierra y el firmamento.

Visión Hindú: Plantea una concepción cíclica sin principio ni fin definitivos, regida por la Trimurti: Brahma (creador), Visnú (preservador) y Shiva (destruidor). El cosmos atraviesa inmensas eras (yugas); al final de cada ciclo, el Universo se consume para volver a nacer en un baile cósmico eterno.

Aportes filosóficos

Filosofía Griega (Cosmogonía presocrática a la clásica): A diferencia de las explicaciones mitológicas, los filósofos presocráticos buscaron un principio material o racional racionalizable denominado arché (o arjé). Tales de Mileto propuso que el elemento primordial era el agua; Anaxímenes sugirió el aire; y Heráclito destacó el fuego y el cambio constante.

Más adelante, Platón introdujo en el Timeo la figura del Demiurgo, una entidad divina que no crea la materia de la nada, sino que ordena el caos preexistente tomando como modelo el mundo perfecto de las Ideas. Por su parte, Aristóteles propuso un Universo eterno, geocéntrico y estructurado en esferas concéntricas, impulsado originalmente por un «primer motor inmóvil».

Filosofía Oriental (Taoísmo y Budismo): En el Taoísmo, el origen de todo proviene del Tao (el Camino), un principio inefable, informe y absoluto previo a la existencia del Universo. Del Tao surge la dualidad del Yin y Yang, cuyas fuerzas opuestas pero complementarias generan el movimiento y la diversidad de las cosas.

Por otro lado, el Budismo no se centra en una causa primera o deidad creadora, sino en el principio de la origen interdependiente (Pratītyasamutpāda). Sostiene que todos los fenómenos existen en interconexión y mutación constante sin un inicio temporal fijo o absoluto.

Perspectivas religiosas y teológicas

Judeocristianismo (Creatio ex nihilo): A diferencia de los mitos que ordenaban un caos preexistente, la tradición judeocristiana plantea la «creación de la nada» (creatio ex nihilo) realizada por la voluntad divina de un Dios único, omnipotente y trascendente, tal como se narra en el libro del Génesis. El espacio, la materia y el tiempo fueron llamados a la existencia mediante la palabra de Dios, marcando un principio absoluto en el tiempo.

Islam: El Corán establece que Dios (Allah) es el único creador del cielo y de la Tierra, habiéndolos diseñado con un propósito supremo y en etapas delimitadas. El texto coránico enfatiza que los cielos y la Tierra formaban una masa unida antes de ser separados por el acto creador de Dios, compartiendo la perspectiva teológica de un principio definido e iniciado por la divinidad.